Oda a la libertad

11949375_10154145098298222_2826315663038806274_n
Las antorchas que recorren el país cada 15 de septiembre son símbolo tanto de la iluminación intelectual y espiritual, como de la libertad.

¿Asimilaron los próceres centroamericanos los mensajes liberales del Barón Montesquieu, Adam Smith y Thomas Jefferson, entre otros pensadores de la Ilustración? A continuación, cuatro advertencias hechas por liberales clásicos que nuestros antepasados quizás desestimaron, pero que esta generación de guatemaltecos debe atender urgentemente.

1. Los abusos del poder son intolerables. Desligarnos de la monarquía no nos blindó contra los autoritarismos abusivos. De Montesquieu aprendimos las bondades de separar y balancear los poderes del Estado. Él advirtió en El espíritu de las leyes (1748) que “cuando los poderes legislativo y ejecutivo se hallan reunidos en una misma persona o corporación, entonces no hay libertad, porque es de temer que el monarca o el senado hagan leyes tiránicas para ejecutarlas del mismo modo…Así sucede también cuando el poder judicial no está separado del poder legislativo y del ejecutivo. Estando unido al primero, el imperio sobre la vida y la libertad de los ciudadanos sería arbitrario, por ser uno mismo el juez y el legislador y, estando unido al segundo, sería tiránico, por cuanto gozaría el juez de la fuerza misma que un agresor.” Hoy vemos a representantes electos, como Nicolás Maduro, transformarse en dictadores, deformar las constituciones, controlar a los jueces e imponer leyes tiránicas. ¡Opongámonos tajantemente a tales prácticas!

2. El gasto público no se debe desbordar. “Coloco la economía como la primera y más importante virtud, y la deuda pública como el mayor peligro a temer,” escribió Thomas Jefferson. Vio claramente que perdemos nuestra libertad cuando los gobernantes contraen excesivas obligaciones. Adam Smith concluyó lo mismo: “no hay mayor impertinencia y, por lo tanto, presunción, en reyes y ministros, que pretender velar por la economía de las personas privadas para limitar sus gastos ya que ellos mismos, reyes y ministros, son siempre y sin excepción alguna, los más grandes derrochadores en la sociedad.” A Q.79.7 mil millones asciende la propuesta de presupuesto nacional más grande de nuestra historia, para el 2017, sin ancla en los ingresos correspondientes. ¡Pongámosle freno a la deuda pública!

3. Los impuestos son saqueo legal, en el peor de los casos, afirmó Frédéric Bastiat. Constituyen una transacción cuando el tributario transfiere su riqueza al gobierno a cambio de servicios púbicos. Sin embargo, algunos usan el mecanismo legal y coercitivo para vivir a costa de otros, y eso es inmoral. El hambre por más impuestos crecerá conforme aumentan los egresos, adivinó Jefferson. Previó que tasarán “nuestra carne y bebida, nuestra necesidad y nuestra comodidad, nuestro trabajo y nuestra diversión. Si podemos prevenir que el gobierno gaste lo que las personas ahorran, bajo pretexto de cuidar por ellas, entonces ellas serán felices.”

4. A mayor libertad, mayor crecimiento económico. Cuando Adam Smith dimensionó las secuelas dañinas del proteccionismo mercantilista, abogó por un marco institucional de paz, impuestos moderados y “una tolerable administración de justicia”. Un hábitat dentro del cual las personas pueden mejorar su propia condición, trabajando honestamente. La libertad comercial debe traspasar las fronteras nacionales, coincidió Bastiat con punzante humor: “Hay hombres al acecho a lo largo de toda la frontera, armados hasta los dientes, con el encargo de crear dificultades para el trasiego de bienes de un país a otro. Se llaman agentes aduaneros.” ¡Abrámonos completamente al libre comercio!
La libertad no es meramente un valor anticuado y romántico, o un quetzal surcando el cielo azul. Es un requisito para el florecimiento humano.

Este artículo fue publicado el 14 de septiembre del 2016 en la Revista Contra Poder y CEES.

Advertisements

No hay papel higiénico

Slide1
Otra vez los titulares anuncian que en Venezuela escasea el papel higiénico. ¿Qué tiene de especial este artículo de consumo?

“Después de que los socialistas se acaban el dinero ajeno, eventualmente la gente se queda sin algo casi tan valioso como el dinero: el papel higiénico,” explica John Kass en su columna del 27 de febrero para el Chicago Tribune. Sentencia que una nación sin papel toilette es ingobernable. Así, el papel higiénico se corona como el símbolo de los graves desabastecimientos de artículos de consumo cotidiano.

En septiembre de 2013, el gobierno intervino militarmente la fábrica de papel higiénico y pañales MANPA, en reacción a una crisis similar. Cae por su peso que la militarización de las empresas es contraproducente. Esta vez, el gobierno de Nicolás Maduro prometió importar 50 millones de rollos de papel. Lo hará, explicó el ministro de comercio Alejandro Fleming, “para demostrarle a esos grupos que no lograrán doblegarnos”. ¿Qué grupos? ¿Doblegan a las dictaduras los rollos de papel? Fleming insinuó que las campañas mediáticas sobre la escasez persiguen manipular a la gente, como si la maliciosa prensa hubiese inventando un cuento. ¡Pero de verdad no hay papel!

Aferrado tercamente al socialismo, Nicolás Maduro seguirá haciendo más grande el hoyo. Los fogosos discursos revolucionarios no pueden ocultar el declive de la economía. La otrora próspera nación, poseedora de las más grandes reservas de petróleo, ocupa el antepenúltimo lugar en el Índice de Libertad Económica de Heritage Foundation y The Wall Street Journal, después de Cuba y Corea del Norte. Más bajo no puede caer. Los desabastecimientos generalizados son consecuencia de un desbordado gasto público, déficits públicos irresponsables, el maltrato a los inversionistas extranjeros y el afán de controlar todo centralizadamente. Se retrocedió a unos niveles de vida equivalentes a los que imperaban recién terminada la II Guerra Mundial, sentencia la agencia basada en Qatar, Aljazeera, que difícilmente puede calificarse como prensa anti-revolución bolivariana. La infraestructura se desintegra y hay cortes de energía constantes. El Fondo Monetario Internacional prevé que la tasa de inflación se dispare a 700 por ciento este año; la gente sale de compras al supermercado con mochilas repletas de efectivo.

Dos acontecimientos recientes alarmaron a los analistas financieros. Maduro recién decretó un gigantesco incremento de 6,000 por ciento al precio doméstico de la gasolina. Aunque sigan gastando menos en combustible de lo que hacemos consumidores en otros países, el vertiginoso aumento dañará los bolsillos de los venezolanos, acostumbrados a pagar centavos.

Además, en enero el régimen bolivariano envió a Suiza un cargamento de lingotes de oro valuado en U.S. $1.3 mil millones de dólares, y no es el primero. De enero a noviembre del 2015, el gobierno de Venezuela vendió U.S $ 4.4 mil millones de oro. La falta de liquidez pudo mover al gobierno a efectuar trueques de oro por dólares; tal vez no tienen plata ni siquiera para importar papel higiénico…O quizás emplee este embarque para saldar deudas por vencer. En cualquier caso, se teme que Venezuela pronto incumplirá sus compromisos de deuda. Después de que Hugo Chávez repatrió ese oro en un arrebato nacionalista, su regreso a Europa es casi tan emblemático de la situación como la falta de papel higiénico.

En abril del año pasado, David Boaz del Instituto Cato escribió que cuando asistió a una conferencia en Rusia en 1990, le recomendaron llevar su propio papel toilette. Evidentemente, el socialismo del siglo XXI es tan incompetente como el socialismo del siglo XX para producir tan sencillo artículo. La desaparición del papel higiénico subraya que Venezuela ya alcanzó la etapa final del socialismo.

Este artículo fue publicado el 3 de marzo del 2016 en la Revista Contra Poder y el CEES.

La foto fue adaptada del sitio Imperfect Parents.

La usura

mcpato
¿Qué es la usura, y cuál es su impacto económico y moral?

La usura se define como la acción ilegal de prestar dinero a tasa de interés exageradamente altas. Es decir que los legisladores deciden previamente el tipo de acciones que consideran ilegales, y alguien ajeno a la transacción dictamina qué constituye un exceso. La usura nos inquieta por lo menos desde la época medieval. Entonces, existía una prohibición contra la usura. En España, por ejemplo, donde hasta 1492 convivieron los católicos con los musulmanes y los judíos, regían simultáneamente tres códigos religiosos y legales, todos condenatorios de la usura. Los judíos, por ejemplo, tenían prohibido cobrar intereses monetarios a los gentiles. Según William Cullen Bryant (1794-1878), un periodista y ensayista citado en un artículo publicado por la Fundación para la Educación Económica (FEE), las reglas contra la usura sobrevivieron hasta su tiempo por la sencilla razón de que persistía una “generalizada y singular ignorancia acerca de la verdadera naturaleza y carácter del dinero. Si los hombres tan solo aprendieran a concebirlo como un medio de intercambio gobernado por precisamente las mismas leyes que afectan otros tipos de propiedad, lo absurdo y tiránico de la interferencia legislativa para regular la cuantía de las ganancias…sería inmediatamente aparente.”

Adquirieron esa profunda comprensión del dinero los autores asociados con la Escuela de Salamanca, a finales del Siglo XVI, según las investigaciones de Marjorie Grice-Hutchinson. Los jesuitas y dominicos escolásticos llegaron a conclusiones realistas, pero la genialidad escolástica de teorizar sobre el dinero en el contexto de la teoría general del valor quedó temporalmente olvidada. Quizás fuera “redescubierta” en los 1870s, cuando Carl Menger, Leon Walras y William Stanley Jevons redactaron sus obras maestras. Dado que solemos asumir un antagonismo entre las creencias religiosas y las teorías económicas liberales, a muchos choca enterarse que fueron pensadores religiosos quienes primero desarrollaron esta línea de argumentación.

Los escolásticos determinaron que el precio de mercado es el precio justo, siempre que los oferentes no mientan, roben o defrauden a sus clientes. El precio del dinero, o el interés, como el de otros bienes y servicios, depende de la demanda. Hace siglo y medio, Bryant lo expresó claramente: así como nadie pretende regular el precio de un grano, así también “no hay razón por la cual el dueño del dinero tenga prohibido pedir exactamente el nivel de ganancia por el uso del dinero que tiene, según su valor, en función de su abundancia o escasez”.

Bryant continúa admitiendo que la legislación para controlar los intereses es poco exitosa. Aquellas personas que más necesitan crédito no lo encuentran o quedan a merced de “verdaderos extorsionistas”. El oferente debe juzgar libremente si el potencial deudor es de alto riesgo o no: es lógico cobrar un interés mayor cuando el proyecto previsto podría quebrar al prestamista y al inversionista, o cuando el demandante es arrebatado. Quien presta compite contra otros oferentes en monto, tasa, términos, forma de cobrar pagos, etc. Y ante todo, debe poder decidir a quién prestarle. Como dijera un senador de Estados Unidos a finales de los noventa, Jim Sasser, “No creo que se deba otorgar crédito a todos los consumidores…sino únicamente a los confiables.”

Si se producen abusos en el mercado de créditos, habría que examinar primero si el mercado de dinero y bancario es libre y competitivo, y si los clientes obtienen buena información. En lugar de introducir una nueva capa de regulaciones y prohibiciones, habría que procurar ampliar la libertad para que afloren las señales que atinen con el precio justo y eficiente.

Este artículo fue publicado el 4 de diciembre del 2015 en la Revista Contra Poder y el CEES.

 

Bienestar y familia

IMG_5614
El tipo de familia que constituimos afecta el bienestar de nuestros seres queridos.

En la actualidad, las películas raramente modelan matrimonios felices: Morticia y Gomez Addams y los esposos Fredricksen de Up son excepciones. ¿Cuántas parejas jóvenes se identificaran con los anticuados viejitos de Up, aparentemente opuestos al progreso, o con los locos Addams, obsesionados con lo macabro? ¿Estos ejemplos nos invitan a fundar una familia estable basada en un amor fiel hasta la muerte? Si arte es reflejo de nuestra cultura, una cacofonía de disfuncionalidades parece reinar. Sin embargo, los científicos sociales encuentran que la familia sigue siendo una institución social insustituible, como ha sido en diversas culturas alrededor del mundo y a lo largo de la historia.

En una encuesta reciente del centro de investigación Pew, preguntaron a estadounidenses: ¿Se ha vuelto obsoleto el matrimonio? Seis de cada diez personas respondieron que no es una institución obsoleta aunque temen las implicaciones de la creciente tendencia a cohabitar sin casarse, o a criar hijos solos. La Encuesta Mundial de Valores (EMV), desarrollada por una organización basada en Estocolmo, concluye que la familia es, por mucho, la institución social más importante en ojos de los entrevistados: 90.1% afirma que es muy importante. La religión, el trabajo, los amigos y sobre todo la política puntean más bajo que la familia. En todos los países, desde Perú hasta Noruega, y desde Canadá hasta Australia, la familia es la respuesta número uno.

Es cierto que en la mayoría de países, “hay una presencia cada vez más frecuente de diferentes tipos de familia,” afirmó el sociólogo mexicano Fernando Pliego Carrasco cuando estuvo en Guatemala la semana pasada. Autor de Tipos de familias y bienestar de niños y adultos, el Dr. Pliego explicó que la familia compuesta por padre y madre casados, con hijos biológicos, tiende a cubrir mejor las necesidades psíquicas y materiales de sus miembros, en comparación con otras estructuras familiares. Yo había visto cifras para Inglaterra y Estados Unidos, pero el Dr. Pliego mostró las estadísticas levantadas en muchas otras naciones. La violencia contra la pareja o los niños, la deserción y el bajo rendimiento escolar, la delincuencia juvenil, el abuso sexual de niños y jóvenes, y el consumo de alcohol y drogas es considerablemente menor en familias de padre y madre casados con hijos biológicos. No es cierto que da igual si uno se casa o no, exclamó el expositor.

La evidencia golpea fuertemente a quienes consideran que sus familias, tradicionales pero un tanto disfuncionales, les han hecho daño. Algunos padres heroicos que sacaron adelante a sus hijos solos también reaccionan negativamente ante los datos. El Dr. Pliego nos insta a hacer un análisis desapasionado de los números, pensando en lo que más conviene a las futuras generaciones, para luchar por y proteger el tipo de familia más conducente al bienestar de sus miembros.

Contrario a lo que revela la encuesta EMV, los gobernantes creen que el gobierno es determinante para el bienestar de las personas, y que deben intervenir y regular las relaciones familiares. En algunos países el gobierno se ha metido en el hogar, dictando a los padres cuántos hijos pueden tener y qué educación deben impartir, so pena de desmantelar el hogar. El Estado abusa de su capacidad de proteger a los menores contra potenciales abusos paternos y traspasa la barrera de la patria potestad. Y hay formas sutiles de atentar contra la familia, mediante impuestos y leyes, inclusive unas que se inspiran en las ideologías que buscan la extinción definitiva del matrimonio y la familia.
Pliego me recordó que Guatemala tiene un gran tesoro en sus valores y tradiciones pro-familia que no debemos perder.

Este artículo fue publicado el 27 de noviembre del 2015 en la Revista Contra Poder y el CEES.

La fotografía es propia. Detalle de una columna de mármol en la Sé Metropolitana de Lisboa, Portugal.

Recortes presupuestarios

Slide1

Los gobiernos que hacen recortes y tienden hacia un presupuesto balanceado gozan de credibilidad entre sus gobernados.

La Comisión de Finanzas Públicas y Moneda del Congreso de la República convocó a varios centros de investigación para analizar el proyecto de presupuesto gubernamental previsto para el ejercicio fiscal del 2016. Es justificada la polémica que suscitó dicha propuesta desde su entrega al legislativo por el Ministro de Finanzas, Dorval Carías, a principios de septiembre. Los Q 72,430 millones que pretenden gastar exceden el presupuesto vigente por Q.1,830 millones. Peor aún es la propensión a diseñar presupuestos deficitarios y a sobre-estimar los ingresos potenciales. Y los tributarios tenemos poco que festejar: únicamente 18.4 por ciento del monto total sería para inversión. El resto se dividiría así: 17.2 por ciento para el pago de deuda y 64.4 en gastos de funcionamiento.

El Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES) propuso a la comisión reducir el gasto público. Aunque la recomendación es lógica y sensata, la noción de recortar rubros enferma a muchos políticos. Temen negar un centavo a las abejas que rondan las mieles estatales, sobre todo a los empleados públicos, por mucho que anhelen sanar las finanzas públicas. Ilustra el hecho la famosa estrategia del Monumento Washington. En 1968, se recortó el presupuesto al Servicio de Parques en Estados Unidos. Los administradores del Monumento Washington informaron a los turistas que visitaban el obelisco que no podían operar el elevador por falta de asignación presupuestaria. Pedían a los irritados turistas reclamar al Congreso para lograr la reasignación de fondos al departamento. Lo correcto hubiera sido hacer recortes al personal antes que perjudicar al consumidor del servicio estatal…

Es comprensible que los políticos prefieran mantener el estatus quo y gastar a manos llenas, aunque implique subir impuestos y crecer la deuda. Evidentemente, el endeudamiento genera menos oposición que aumentar impuestos, porque los votantes no visualizamos el costo para nuestras personas ni para las generaciones futuras. Pero los déficit presupuestarios acumulados elevan la deuda nacional: son grandes yunques que impiden el florecimiento económico. Una economía fuerte es deseable no sólo para los guatemaltecos que optarán entre más y mejores empleos, sino también para el gobierno. En la medida en que nos volvamos más prósperos, se reducirá el número de dependientes de programas estatales y aumentarán los ingresos tributarios.

El contraste entre Canadá y Grecia nos ayuda a subrayar el punto. El gobierno de Canadá recortó gastos, incluso en ámbitos políticamente sensibles como la salud y los subsidios agrarios. La medida contra-intuitivamente fortaleció la confianza de los votantes en sus representantes. En contraste, años de irresponsabilidad fiscal desprestigiaron al gobierno de Grecia. Tras décadas de prometer más de lo que podía dar, el dadivoso gobierno griego acumuló una deuda tan alta que es impagable. De paso, generó desempleo, quebró negocios, dejó desprotegidos a pensionados y arruinó a familias enteras.

Aquí en Guatemala, estamos frente a una fugaz ventana de oportunidad para hacer lo correcto, producto de los sucesos políticos recientes. La demanda multitudinaria es por frugalidad y transparencia. Deploramos y condenamos el corrupto desvío de millones de quetzales hacia propiedades, viajes, aviones y otros obscenos lujos protagonizados por el binomio Pérez-Baldetti y sus allegados. El Presidente Alejandro Maldonado y los diputados ganarían aplausos distanciándose del proyecto sometido por Pérez Molina, y aprobando una alternativa más mesurada. Pueden y deben tomar decisiones duras que enderecen el camino de las finanzas públicas y apuntalen la credibilidad del gobierno.

Este artículo fue publicado el 23 de octubre del 2015 en la Revista Contra Poder y CEES.

 

 

 

¿Qué pasa en Siria?

Slide1

Estruja el corazón la foto del cuerpecito ahogado de Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años que huía de una cruenta y confusa guerra.

¿Porqué familias enteras se embarcan en precarias naves, arriesgando sus vidas? ¿Con qué sueñan, y de qué huyen? ¿Porqué se habla hoy de una crisis de refugiados de Siria?

Estas preguntas obtienen respuesta en “Una explicación: lo que debes saber sobre la crisis de refugiados de Siria”, por Joe Carter del Instituto Acton. Estamos frente a una de las migraciones más grandes desde la II Guerra Mundial, pues aproximadamente 11 millones de sirios, la mitad de la población total, han tenido que abandonar sus hogares desde que inició la guerra civil hace cuatro años. De éstos, 4 millones han buscado refugio fuera del territorio nacional, principalmente en Turquía y Líbano. La desgarradora foto de Aylan reavivó el debate en la Unión Europea sobre cómo manejar esta crisis humanitaria.

La guerra civil en Siria inició en abril del 2011 cuando miembros del ejército dispararon contra manifestantes que exigían la renuncia del Presidente Bashar al-Assad, del partido Ba’ath. El presidente se aferró al poder que su familia había controlado desde 1971. Las protestas callejeras se transformaron en una rebelión armada que cobró matices religioso-culturales. Assad pertenece a la minoritaria secta alaudita, una rama del islam chíi, que aglutina al 12% de la población, en tanto que el 70% de los sirios son sunitas y el 10% cristiano. Además, el conflicto atrajo a facciones de los países vecinos; líderes del Estado Islámico (ISIS) aprovecharon la guerra civil para expandirse de Irak a Siria. Luchando contra el gobierno, los rebeldes y los kurdos, ISIS logró dominar un territorio en el cuál ha instalado la ley Sharia.

Es una guerra de atrición cruenta y desmoralizante, según James Phillips, analista de asuntos de Oriente Medio para el Heritage Foundation. Los rebeldes han ganado experiencia, y cuentan con el patrocinio extranjero de la Liga Árabe, Turquía, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, entre otros. Por su parte, Venezuela, Corea del Norte, el partido Hezbolá, Rusia e Irán apoyan al gobierno. El bravucón de Assad perdió popularidad entre su secta, opina Phillips, y “mientras siga en el poder, Siria seguirá siendo un estado fallido y caótico dentro del cual Al Qaeda y otros grupos extremistas florecerán.”

“Ya no hay lugar seguro en Siria,” advirtió en abril el Patriarca Gregorios III de la Iglesia Católica Griega. Más de 1,000 sirios cristianos fueron asesinados en el 2014 y cientos de miles han sido desplazados. Hace menos de un siglo, la comunidad cristiana en Siria constituía el 30% de los habitantes del país. Y es que Siria tiene una tradición cristiana milenaria. Allí fue donde San Pablo se convirtió, camino a Damasco; aún existen personas que hablan la lengua de Jesús, el arameo.

A pesar de ser una minoría, los cristianos en Siria ocuparon cargos importantes en el gobierno en el pasado. El fundador del partido Ba’ath fue cristiano. Ahora, las lealtades de los cristianos están divididas entre grupos religiosos y seculares, aunque todos se enfrentan a ISIS y a agrupaciones islámicas extremistas. Algunos apoyan a las fuerzas de Assad, otros a grupos rebeldes como el Consejo Nacional Sirio. El Patriarca Gregorios opina que para los cristianos, el caos en que se sumió el país es incluso más dañino que la persecución religiosa de la cual son objeto.

Debe ser durísimo verse en la encrucijada de elegir entre dos males, siendo el mal menor dejar atrás un hogar para emprender una travesía incierta y temible por mar y tierra. Los migrantes sirios que han sobrevivido la odisea y hoy subsisten en una especie de limbo, en sobrepoblados campamentos de refugiados, sueñan con vivir en paz y libertad.

Este artículo fue publicado el 18 de septiembre del 2015 en la Revista Contra Poder y CEES.

No votamos nulo

Elections

El voto nulo se ubica entre los grandes perdedores de la competencia electoral realizada el 6 de septiembre.

Son votos válidos el 90.81% de los votos emitidos el 6 de septiembre, con base en los resultados que arrojaban casi la totalidad de las Juntas Receptoras de Votos (JRV). En la contienda para elegir al binomio presidencial, únicamente 4.18% de los votos emitidos fueron nulos, y 5.01% fueron votos en blanco. Es poco dramática la diferencia entre estos resultados y los de procesos electorales anteriores. En las elecciones del 2011, el voto nulo sumó 4.24% del total y el voto en blanco fue de 7.61%; en las elecciones del 2007 se emitieron 5.74% votos nulos y 3.57% votos en blanco; en 2003, se depositaron 4.75% votos nulos y 3.88% en blanco.

El alza en los votos nulos tendría que haber sido espectacular, dadas las múltiples campañas que activamente promovieron esta opción. Además de pegar carteles en espacios públicos, algunas organizaciones usaron blogs y etiquetas en las redes sociales, tales como Revolucióninteligente#unmovimientoconsciente, Todos por el voto nulo, #nohayporquienvotar y Yo voto nulo. Esta postura fue defendida por personas de distintas ideologías. Mis amigos Ricardo Rivera y Marta Yolanda Díaz Durán motivaron el voto nulo como señal de protesta. Marta Yolanda enfatizó que falsean sus preferencias quienes emiten un voto de rechazo o se decantan por el “menos peor”. Marco Antonio Garavito, psicólogo social y catedrático de la USAC, calificó el voto nulo como una “oportunidad para replantear el sistema fallido”. El abstencionismo, sumado a abundantes votos nulos, expresarían la indignación ciudadana y deslegitimizarían al sistema político, pronosticó Edgar Gutiérrez, director del Instituto de Problemas Nacionales de la USAC (Ipnusac).  El Movimiento Semilla, a su vez, formalmente llamó a suspender las elecciones para establecer un gobierno de transición. Incluso se rumoró que, al evidenciarse la caída en las encuestas de Manuel Baldizón, los partidos políticos Líder y Corazón Nueva Nación trocaron sus vallas rojas por vallas con el lema “¡En estas condiciones no queremos elecciones!”. En pocas palabras, se invirtieron recursos humanos y financieros en esta plataforma.

Días antes de las elecciones, en su columna El pequeño gran país, Samuel Pérez imaginó un glorioso boicot de las elecciones orquestado por los voluntarios y funcionarios del TSE, conjuntamente con los votantes. Si este es el sueño dorado de Pérez, ¿será la realidad su peor pesadilla? Porque lo que se produjo fue una afluencia masiva en casi todos los departamentos del país.

Un 70.28% de los ciudadanos empadronados acudieron a las urnas el domingo y, como ya se observó, la gran mayoría de éstos emitieron votos válidos, excepto quizás en lo que respecta al Parlamento Centroamericano. Se superó así la presencia en la primera vuelta en las tres elecciones generales previas, donde el porcentaje de empadronados que participó ascendió a 57.9%, 60.2%, y 69.38%, respectivamente.

Comprendimos que bajo las reglas del juego actuales, los votos nulos ni castigan ni premian a los candidatos. Si 50 de 100 electores anulan su voto, el resultado lo fijará la mitad restante. Quienes votan nulo son llanamente invisibles.

Los ciudadanos, motivados por los efectos de las pacíficas manifestaciones recientes, encontramos más lógica en el llamado #VotarEsManifestar que en el llamado a deliberadamente anular nuestro voto o a abstenernos. Al favorecer a candidatos no tradicionales para ocupar la presidencia, las alcaldías y el Congreso, enviamos un mensaje en contra de la corrupción a la clase política. Los nuevos diputados deberán contemplar reformas al sistema electoral, entre ellas la conveniencia de redefinir el peso de los votos válidos y los votos nulos.

Este artículo fue publicado el 11 de septiembre del 2015 en la Revista Contra Poder y CEES. He corregido un error de la versión original.