¡Es un bebé!

nilsson_rm_photo_36_week_fetus

Cuando vio la fotografía de la duquesa Kate, sonriente, con su hijo George Alexander Louis en brazos, ¿pensó que ese bebé alguna vez fue algo que no fuera un bebé vivo?  ¿Fue en algún momento desde su concepción un girasol, una gallina, una “no persona” o una persona en potencia?

Los reporteros y camarógrafos aterrizaron en Londres provenientes de todas partes del mundo.  Se instalaron alrededor del Hospital St. Mary, aguardando el nacimiento de un nuevo heredero a la corona inglesa, el tercero en línea después de su abuelo Charles y su padre William.   Finalmente, el 22 de julio, se notificó a la Reina Isabel y luego al público en general que el esperado niño había arribado.  Gradualmente, nos alimentaron más datos: es varón, pesó 8 libras con 6 onzas, los australianos le obsequiaron un cocodrilo bebé y emitirán un sello postal en su honor.   En cientos de idiomas, los noticieros repiten su sonoro nombre, George Alexander Louis.  Pasan encuestas a complacidos ingleses: ¿Algún día ocupará el trono el principito George?  Sí, opina la mayoría.  En fin, la Casa de Windsor se ha peleado los titulares con la visita del Papa Francisco a Brasil, el fatídico accidente de tren cerca de Santiago de Compostela, y la creciente violencia en Egipto.

Incluso ha sido noticia el hecho que la primicia tenga alcance mundial, pues los corresponsales de diversas nacionalidades se preguntaron unos a otros porqué la realeza británica atrae la atención de franceses, kenianos, guatemaltecos y más.   La incógnita evoca reflexiones sobre la popularidad y relevancia de las distintas familias reales y la subsistencia de los regímenes monárquicos hasta el siglo XXI.

La cobertura del magno evento es además asombrosa porque se reconoció desde el inicio que en el vientre de Kate había un bebé.  Le llamaron niño o bebé.  ¡Y se alegraron por la buena nueva!  El sesgo pudo haber sido diametralmente opuesto, dadas las tendencias pro-abortistas de muchos de los reporteros y los medios que los emplean.   Imagine este titular, correspondiente al 3 de diciembre del año pasado, cuando la pareja reveló por primera vez el embarazo:   “Un producto concebido de Kate y William”.  También pudieron referirse a un bodoque de tejido, a una “no persona” o a una persona en potencia…Al fin y al cabo, sólo habían transcurrido 12 semanas de gestación.  Los periodistas tenían todavía 12 semanas más para preguntarse si George correría la suerte de los cientos de miles de fetos abortados anualmente en Gran Bretaña antes de la semana 24.  Tenían tiempo para evitar alusiones a su calidad de ser viviente humano.  Y, pasado el primer trimestre, podrían haber empleado sus términos preferidos: feto, embrión o células madre pluripotentes.

La escogencia de vocablos en este caso demuestra lo mucho que importan las palabras que usamos.  El lobby pro-aborto lo sabe, y ha inventando un sinfín de eufemismos:  “derecho a la salud reproductiva” y “terminación del embarazo” equivalen a decir aborto, pero suenan relativamente inocuos.  ¿Técnicamente, restar vida a un puñado de células es matar?  Cuando reconocemos que en el vientre materno hay una persona humana, viva, independiente de la madre, entonces notamos que se ajusta a la verdad el término asesinato.

El autor cristiano Eric Metaxas observa que estamos inmersos en una “guerra contra la santidad de la vida humana” que depende en gran medida del léxico seleccionado.  Recuerda que George Orwell lo llamó “lenguaje político”, pues “está diseñado para hacer que las mentiras parezcan verdades y el asesinato respetable, y para dar una apariencia de solidez al viento puro”.”   Concuerdo con Orwell y Metaxas que debemos esforzarnos por llamar las cosas por su nombre, y debemos  luchar por pensar y hablar la verdad.  La Guardia Real no rinde un tributo musical a cuanto niño viene al mundo, pero cada nueva vida humana nos debería maravillar.

Este artículo fue publicado el 2 de agosto en CEES y la revista Contra Poder.

La foto fue tomada del sitio Fetal Development

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s